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viernes, 30 de mayo de 2014

Hoy hace un mes...

Se va mayo. No ha estado mal... pero definitivamente, empezó mejor de lo que acaba. Y es que saludar al nuevo mes desde una esquina de la Via del Governo Vecchio es impagable.
Así fue nuestra última casa romana: no estando disponible nuestro alojamiento habitual en Vittorio Emmanuele, y no estando nosotros dispuestos a vivir fuera de nuestro "quartiere", nos decidimos por un apartamento en el Navona Garden Suites. Y ha sido un acierto.


La lluvia no nos ha dejado sacarle todo el partido... pero aun así, qué delicia desayunar en el patio, junto al limonero, oyendo a la gente trajinar en sus casas. Pocos días, pero 100% Roma.


Las escaleras, el cortile, y el gran portón, en Via del Governo Vecchio, justo al lado de Mimi e Coco (qué placer inesperado, un bicchiere rápido mientras esperamos a los chicos).



Atraviésalo: la Ciudad te espera, como nunca, como siempre.

lunes, 8 de febrero de 2010

Un hotel en Roma


Me preguntan por un hotel céntrico y recomendable en Roma. No es fácil: apenas conozco los hoteles romanos, pues en nuestra vida romana actual nos solemos alojar en un apartamento y en la pasada, nos contentábamos con los soggiorni de la zona de Termini.
Además, los hoteles italianos no son comparables a los españoles: lo que allí tiene cuatro estrellas está muy por debajo de un hotel español de tres.
Aun así, hay un hotel muy bien ubicado y que creo presenta una relación calidad/precio bastante aceptable: es el Hotel Pace Helvezia. Si no se visita Roma en plena temporada turística, se puede conseguir habitación a buen precio en este hotel, bastante elegante y desde luego, muy bien situado. Las habitaciones son pequeñas, pero en la azotea tiene una terraza desde la que se pueden disfrutar unas vistas espectaculares.
En las agencias proponen a menudo hoteles en Via Veneto o Parioli: para mi gusto están demasiado excéntricos, y lo mismo sucede con los que están en la zona del Laterano o en el Esquilino. Y no hablemos de Prati, Aurelio-Monteverde o el Vaticano.
Antes que ir a alguno de ellos, buscaría un bed&breakfast en la zona de Campo dei Fiori o, mejor aún, por Piazza Navona o el Panteon. Trevi también es una buena opción. No tendrán lujos, y serán caros para lo que ofrecen (me temo que ése es es un mal común en la hostelería romana), pero al menos estaréis en pleno centro. Venere es un buscador de alojamientos, donde quizá encontréis algo interesante...
Ahora bien, si el dinero no es un problema, os recomiendo el Hotel Raphael o el Sole al Pantheon. Quien sabe, a lo mejor hay una oferta...

domingo, 21 de junio de 2009

Roma con pochi soldi


Es tiempo de nostalgias y reencuentro con amigos del pasado. Hace ahora 25 años que acabamos el COU. También hace ahora 20 años que, llenos de ilusión y con muy limitados recursos, unos estudiantes recién licenciados ponían rumbo a Roma, para participar en las excavaciones de la cercana Fregellae, a las órdenes de un eminente arqueólogo de Perugia, el Dr. Coarelli.
Aprendimos muchas cosas, sobre arqueología, sobre historia... y también sobre nosotros mismos. Nos divertimos, conocimos a mucha gente, jóvenes universitarios como nosotros, practicamos idiomas... y disfrutamos de Roma al máximo. No sólo íbamos cada fin de semana, sino muchas tardes, cuando no teníamos nada más urgente que hacer, tras la ducha y la frugal comida, nos escapábamos y cogíamos el tren desde Ceprano a Termini, y el trayecto de vuelta pocas horas más tarde. Y cuando acabó nuestro trabajo, conseguimos quedarnos en la ciudad una semana más, alargando un dinero que no teníamos.
¿Cómo sobrevivíamos en Roma, sin perdernos ni un museo, ni una ruina?
- Nos alojábamos en las pensiones baratas cercanas a la estación. La mejor era la pensione Palestro: il signore nos conocía y nos guardaba una habitación grande y limpia, donde podíamos dormir cuatro o cinco.
- Un desayuno con energía para afrontar el día: café y un panino en algún bar de Via Nazionale.
- Para comer, fruta de los puestos de la calle, ensaladas del buffet de Mac Donalds, tramezzini de bar o un trozo de pizza al taglio. Si no habíamos gastado mucho durante el día, alguna noche nos dábamos un capricho: una pizza en Il Leoncino o una cerveza con salchicha en la Peroni.
- Para beber, el agua fresca de las fuentes de las calles.
Los amigos de Rafa: Daniela, Sabrina, Andrea... nos acogieron con la mejor disposición, y nos hicieron gustosos de chóferes y guías esos días (y aquellas noches). El foro estaba abierto de la mañana al tramonto, y Roma era toda nuestra, ese verano del 89.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Una cita con glamour


Por ejemplo, para tomar un cóctel antes de la cena, o una copa por la noche. O un café a media tarde. Conozco el sitio perfecto: la terraza del Hotel Raphael.
Los hoteles italianos no destacan por su buen nivel, pero el Raphael es una de las excepciones: situado en el Largo Febo, a pocos pasos de Piazza Navona, el hotel es un vetusto edificio completamente reformado, donde conviven antigüedades y obras de arte dignas de cualquier museo (entre ellas una estupenda colección de cerámicas de Picasso), con la última tecnología de Bose en las habitaciones y jabones de Bulgari en el baño.
Dispone de un famoso restaurante, pero es fácil imaginar que un sitio de esta categoría no está al alcance de cualquiera. Y así es... pero ¿y la terraza? Es un auténtico lujo, pero accesible. Se puede comer, claro, pero también hay servicio de bar.
Creedme: es toda una experiencia tomar allí un prosecco una noche clara de primavera, con la luna llena iluminando las cúpulas de la ciudad. Jugar a identificarlas. Equivocarse. Asomarse desde la barandilla al vecino Chiostro del Bramante. Imaginar la historia de los que están en la mesa de al lado. Charlar. Comentar lo mejor del día, sabiendo todos que lo mejor del día es precisamente ese momento. Por bueno que haya sido el resto, esto lo supera.