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martes, 14 de junio de 2016

El consuelo del Panteon

"El Panteon consuela". No lo digo yo, lo dice Javier Reverte en su libro Un Otoño Romano, pero estoy totalmente de acuerdo.
Sentarse perezoso a tomar un café en la plaza, mientras otros pasan deprisa y las bandadas de turistas entran, salen y hacen fotos. Pararse a leer la inscripción. M. AGRIPA...
Entrar en la iglesia y sentirse bañado por la luz que entra por el óculo. Sentirse especial en un lugar especial. Sentirse bendecido.
La felicidad era esto. La felicidad es esto. Que no se me olvide.


domingo, 21 de diciembre de 2014

Otra Roma... bajo tierra

En ABC publican hoy un muy interesante contenido: Roma subterránea. La Cloaca Máxima, los bajos del Coliseo, el acueducto de Trajano... sitios muy especiales, donde están trabajando arqueólogos y espeleólogos.
El artículo recoge algunos ejemplos, que no son los únicos. A ellos yo sumaría mi propia selección de la Roma oculta de la luz:

  • la magnífica basílica de San Clemente, 
  • las criptas de San Pedro en el Vaticano,
  • las salas de la escondida Domus Aurea, 
  • la Cripta de los Balbo,
  • la cárcel Mamertina, en el Foro,
  • las catacumbas
Roma es magnífica también bajo tierra. No dejes de conocerla.

jueves, 13 de diciembre de 2012

La Domus Aurea, en obras

Sala circular. Domus Aurea.

Obras en casa. También la legendaria casa de Nerón, la Domus Aurea, está en obras.
La Domus Aurea Neronis, el palacio del emperador loco y esteta es una de las mayores joyas romanas... y quizá la mas secreta. Durante lustros suspiramos por verlo, pero no estaba abierto al público. Pero llegó el momento, y hace varios años, antes de que volviera a cerrarse a las visitas, tuvimos la oportunidad de visitar el palacio de Nerón. Todo lo que se dice de la Domus Aurea está justificado. Y hasta se queda corto: aún recuerdo nuestra emoción ante los muros pintados, las habitaciones cuya estructura se conservaba casi intacta, las magníficas salas que soñó Nerón. Dentro era fácil imaginar lo que debió haber sido en su breve época de esplendor.
De nuevo está cerrada, in restauro, necesario tras el derrumbe de una de las salas. Pero esta ruina ya no va a ser un secreto entre iniciados, casi una leyenda: la Sopraintendenza romana, el organismo encargado de preservar los bienes culturales de la ciudad, ha decidido abrir hace unos días un blog para dar cuenta, detallada, de la marcha de los trabajos: el Cantiere de la Domus Aurea. Una buena iniciativa.
En espera de poder ir a verla, nueva, restaurada, flamante, la seguiremos de cerca.

viernes, 4 de marzo de 2011

A Roma, a ver a Nerón


En poco más de un mes estaremos en Roma. ¡Tanto qué hacer, tantos viejos amigos que encontrar, tantos sitios queridos a los que volver!
Pisar las mismas calles, beber los mismos vinos,reir por las mismas cosas, sorprendernos de lo mismo, todo tan conocido y tan nuevo a la vez... y siempre esa sensación de volver a casa.
Una cita se presenta como ineludible en la nueva primavera romana, y Rafa nos ha dado la primicia: la exposición sobre Nerón que organiza la Sopraintendenza per i beni archeologici di Roma. La Mostra comienza el 1 de abril y durará hasta septiempre, y se reparte por los espacios más emblematicos del reinado del último julio-claudio. Además de recrear su figura, su familia, sus relaciones, la propaganda de la época... la exposición incluye piezas obtenidas de recientes excavaciones, que arroajn luz sobre el famoso incendio de Roma No nos la perderemos, ¿verdad?

martes, 28 de septiembre de 2010

Conocer Roma en cinco paseos (y V)


Roma se conoce paseando, ya sea con un objetivo o sin rumbo fijo...
Un nuevo paseo nos puede llevar de buena mañana hacia Campo dei Fiori: disfrutar de los puestos del mercado, comprar scarmorza, dar una vuelta por las callejuelas, tomar allí un aperitivo. Y otro más.
Y luego salir hacia Largo Argentina, saludar a los gatos y comer algo en el nuevo Ducati Caffé, muy italiano, muy distinto y muy apetecible, en la estupenda Via delle Botteghe Oscure. Está abierto todo el día, desde el desayuno, hasta el afterdinner (hasta las 2 de la mañana, una hora que no está nada mal para Roma... ¡y en pleno centro!).
Y después, una tarde arqueológica: estamos a dos pasos del Campidglio. Disfrutad del Capitolio, de la escalinata de Miguel Ángel, Renacimiento en estado puro, comparándola con la medieval escalera que asciende al Ara Coeli, de la plaza y, sobre todo, de los Museos, una maravilla que os regalará una vista espectacular del Foro, justo desde el interior del Tabulario de Sila.
Y si tenéis tiempo (cierran a las 19), merece la pena cruzar los foros imperiales y visitar los Mercados de Trajano.
De nuevo es la hora del aperitivo. ¿Mi propuesta? Un vino y algo de picar en la enoteca Cavour 313. Un buen final para un día completo.

lunes, 16 de agosto de 2010

Conocer Roma en cinco paseos (III)


El Trastevere, el barrio al otro lado del río, bien merece una detallada visita. Aconsejo atravesar el río a pie o en uno de los tranvías que salen del Largo Argentina, visitar las antiguas iglesias de Santa María y Santa Cecilia, con sus mosaicos, sus restos paleocristianos y sus pavimentos de estilo cosmatesco... y, sobre todo, dedicar tiempo a deambular por el barrio, a perderse por las callejas estrechas, admirar el contraste del siena y el albero de los edificios romanos con el verdor de los insospechados jardines que se esconden tras los muros, pararse en las tiendecitas de artesanía, de recuerdos, de antigëdades y, al fin, sentarse a comer bajo un emparrado, en alguna de las trattorie del barrio (yo siempre recomiendo Da Lucia, que ofrece de los mejores spaghetti de la ciudad).
Y por la tarde, otra pasar de nuevo al otro lado del río, por el puente más cercano a la Isola Tiberina, para disfrutar de uno de los magníficos paseos arqueológicos de Roma: los antiguos templos del foro Boario, la parada obligada en Santa Maria en Cosmedim y su Boca della Veritá, el Circo Massimo, la antiquísima iglesia del Velabro y subir por Via San Teodoro hasta ver el foro desde arriba. La tarde romana quedará fijada para siempre en tu retina: el río, los pinos al atardecer, las piedras milenarias... Roma.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cita con los Flavios


En 2009 se celebra el bimilenario del nacimiento de Vespasiano, el emperador que funda la dinastía flavia. Con esta excusa, Roma ha sido durante varios meses el escenario de una ambiciosa exposición: Divus Vespasianus. Il bimilenario dei Flavi. La muestra, que recoge algunas de obras emblemáticas de la época, y pasa revista al reinado de Vespasiano y sus hijos Tito y Domiciano, ha sido organizada por un viejo conocido nuestro, el Dottore Filippo Coarelli, en colaboración con la Soprintendenza speciale per i beni archeologici di Roma.
La exposición se reparte en varias sedes, en un recorrido que comienza en el Coliseo (el anfiteatro flavio), para continuar después por varios monumentos flavios del Foro y el Palatino: se exponen piezas de la exposición en la Curia y en el Criptopórtico. Los orígenes de la dinastía flavia, la Nueva Roma de Vespasiano, los grandes edificios, las guerras, los judíos, la propaganda de Domiciano... son algunos de los temas que se abordan en la exposición.
Miles de romanos y turistas han visitado al recio emperador sabino, por el que yo siento debilidad. Quienes aún no lo hayan hecho, deberán darse prisa: Divus Vespasianus se clausura el próximo 10 de enero. Hasta entonces, está abierta de 8.30 a 16:30, todos los días de la semana. La entrada, única para todas las sedes, cuesta 12 euros.
Ojalá pudiera a celebrar el cumpleaños del viejo emperador. Desde aquí, Salve, Tito Flavio Vespasiano.

martes, 13 de octubre de 2009

Cita en los Mercados


El 12 de octubre es el día de la fiesta nacional en España. Y este año también ha sido día de fiesta española en Roma. ¿El motivo? La inauguración de una exposición de escultura de Gerardo Rueda en un espacio privilegiado: el recinto de los Mercados de Trajano.
Desde hoy, y hasta el próximo 22 de noviembre, en las dependencias que rodean la Via Biberatica, en los restos de antiguas cellae y tavernae, donde algunos mercadean con "peskitos de jamón", se expondrán 32 obras del escultor español Gerardo Rueda, uno de los artistas más importantes del siglo XX.
Según los expertos, Rueda, abstracto y clásico a un tiempo, fue un gran amante de Italia en general y de Roma en particular. Su obra quedará ya para siempre en la ciudad, pues el comune ha adquirido una de las piezas, una monumental escultura que quedará instalada de forma permanente en el complejo de los mercati traianei.
En mi vida romana ya estoy haciendo planes para visitar la exposición, por la tarde, cuando los últimos rayos de sol vuelven rojas las piedras y los restos romanos paracen más vivos. Y luego, comentarla mientras bebemos una cerveza fresca en la Peroni.
¿Quién se apunta?

sábado, 3 de octubre de 2009

La iglesia del Velabro


Es uno de mis paseos favoritos en Roma. Bajar desde el teatro de Marcelo, pasar por los foros holitorio y boario (los antiguos mercados de verduras y carne) el antiguo mercado de verduras, y antes de llegar al Circo Massimo, subir bordeando el Palatino, hacia el Foro.
Hacer una gran U que nos lleva directamenteal corazón de la Roma más antigua: porque allí, en la zona pantanosa junto al río, en el Velabro, es donde se encuentran los primeros asentamientos. Allí es donde la loba encontró a Rómulo y Remo, donde los crió y cuidó... Y allí, en el Velabro, rodeada de tesoros arqueológicos, está una de las iglesias mas bonitas de Roma: la basílica de San Giorgio in Velabro.
Su origen se remonta a la Roma de los primeros papas, y posiblemente en un primer momento estuvo dedicada a San Sebastián. Fue en el siglo IX cuando se emprendió la reconstrucción del templo primitivo. Pero en su interior, muy sencillo, con tres naves separadas por dos filas de columnas, todavía se puede disfrutar de un altar palocristiano, además de restos de mosaicos y unos frescos originariamente atribuidos a Giotto. En el exterior, destaca su campanile, del siglo XII, y el pórtico adelantado (que fue destruido por una bomba), típico del románico romano.
Pero lo más llamativo no pertenece a la iglesia: es el Arco degli Argentari, construido en honor de Septimio Severo por los adinerados ganaderos y orfebres del siglo III y que está adosado al edificio del templo.
Decorado con espléndidos relieves, este arco forma, junto a la iglesia, el vecino arco de Jano (en primer plano en la foto) y los pinos, una imagen magnífica. Roma en estado puro, ¿no os parece?

miércoles, 19 de agosto de 2009

Visitando tesoros ocultos


La prensa recoge hoy la noticia. Durante el próximo otoño, durante una semana, se abrirán al públcio algunos de los restos arqueológicos menos conocidos de la ciudad. Sin embargo, algunos de ellos son edificios muy representativos, como el interior de la pirámide de Cayo Cestio, el Mitreo de Santo Stefano Rotondo, la Basílica Ulpia, el Ludus Magnus o el Aqua Virgo.
Entre las opciones propuestas en esta visita a la Roma Nascosta están también varios lugares de culto funerarios (primitivas tumbas latinas, sepulcros republicanos, necrópolis paleocristianas o catacumbas casi desconocidas), ninfeos, mitreos, antiguos templos de la zona del foro boario o el excubitorium (cuerpo de guardia o cuartel) de la VII cohorte de vigiles.
Esta no es la primera vez que se abren a los visitantes zonas arqueológicas normalmente ocultas al pública. La Sovraintedenza ai beni culturali del Ayuntamiento de Roma informa de este tipo de convocatorias, así como de otros recorridos propuestos. Por ejemplo, en junio, con motivo del bimilenario del nacimiento de San Pablo, se diseñaron unos recorridos específicos por los lugares más representativos de la Roma de la época.
Lógicamente, en cualquier caso, para poder acceder a estas visitas "especiales" es preciso hacer una reserva previa. Las visitas son siempre guiadas por especialistas. ¿A que resulta tentador? ¿Vamos?

domingo, 5 de julio de 2009

Un viaje al pasado. Tívoli (y II)


La otra joya de Tívoli, que por si sola justifica la visita a la ciudad, es la Villa de Adriano.
Adriano,un emperador que combinaba su perfil militar con hondas inquietudes filosóficas, consagró buena parte de sus esfuerzos a lograr una nueva Pax Romana, y emprendió reformas administrativas y económicas... además de dejar importantes construcciones en el imperio: la muralla de Adriano, en el limes britano, su mausoleo en Roma (base del Castel Sant'Angelo) o su magnífica Villa en Tibur (Tívoli). Villa Adriana es un vasto conjunto de edificaciones iniciado por Adriano en el año 117. El emperador de origen hispano, hijo adoptivo de Trajano, proyectó convertir ese rincón cercano a Roma en un palacio de campo que recreara los recuerdos de sus viajes, con reproducciones de las obras que más le habían impresionado en sus recorridos por el Imperio, que fueron muy numerosos: Galia, Germania, Britania, África, Siria o los antiguos territorios helénicos.
Concebida como una pequeña ciudad, con fuentes, termas, teatros, alojamientos para corte y el personal de servicio, la Villa Adriana reúne construcciones que recrean diferentes lugares o monumentos del imperio. Entre ellos destacan el canopus, el teatro marítimo, el serapeum (gruta artificial), el teatro griego, las termas, la plaza o la tumba de su fiel compañero Antinoo. Las musas del Prado, la mejor copia romana del Discóbolo, los centauros de los Museos Capitolinos son sólo algunas de las joyas que adornaban el palacio de Adriano.
En la actualidad, la Villa Adriana, declarada Patrimonio de la Humanidad, es el prototipo de la ruina romántica, un lugar con una atmósfera especial, donde los restos de mármoles emergen entre olivos y cipreses, evocando un pasado de esplendor, la Roma de Adriano...

domingo, 21 de junio de 2009

Roma con pochi soldi


Es tiempo de nostalgias y reencuentro con amigos del pasado. Hace ahora 25 años que acabamos el COU. También hace ahora 20 años que, llenos de ilusión y con muy limitados recursos, unos estudiantes recién licenciados ponían rumbo a Roma, para participar en las excavaciones de la cercana Fregellae, a las órdenes de un eminente arqueólogo de Perugia, el Dr. Coarelli.
Aprendimos muchas cosas, sobre arqueología, sobre historia... y también sobre nosotros mismos. Nos divertimos, conocimos a mucha gente, jóvenes universitarios como nosotros, practicamos idiomas... y disfrutamos de Roma al máximo. No sólo íbamos cada fin de semana, sino muchas tardes, cuando no teníamos nada más urgente que hacer, tras la ducha y la frugal comida, nos escapábamos y cogíamos el tren desde Ceprano a Termini, y el trayecto de vuelta pocas horas más tarde. Y cuando acabó nuestro trabajo, conseguimos quedarnos en la ciudad una semana más, alargando un dinero que no teníamos.
¿Cómo sobrevivíamos en Roma, sin perdernos ni un museo, ni una ruina?
- Nos alojábamos en las pensiones baratas cercanas a la estación. La mejor era la pensione Palestro: il signore nos conocía y nos guardaba una habitación grande y limpia, donde podíamos dormir cuatro o cinco.
- Un desayuno con energía para afrontar el día: café y un panino en algún bar de Via Nazionale.
- Para comer, fruta de los puestos de la calle, ensaladas del buffet de Mac Donalds, tramezzini de bar o un trozo de pizza al taglio. Si no habíamos gastado mucho durante el día, alguna noche nos dábamos un capricho: una pizza en Il Leoncino o una cerveza con salchicha en la Peroni.
- Para beber, el agua fresca de las fuentes de las calles.
Los amigos de Rafa: Daniela, Sabrina, Andrea... nos acogieron con la mejor disposición, y nos hicieron gustosos de chóferes y guías esos días (y aquellas noches). El foro estaba abierto de la mañana al tramonto, y Roma era toda nuestra, ese verano del 89.

domingo, 10 de mayo de 2009

Mañana palatina


Líos, obligaciones y ajetreos varios me han mantenido alejada de mi vida romana en las últimos días. Sin embargo, esta mañana, al ver el sol, tímido, entre las nubes, he vuelto a pensar en Roma, en lo que haríamos si estuvieramos allí... Y será, una vez más, la primavera lo que me lleva a planear un paseo por un parque.
¿Por qué no vamos al Palatino, muy temprano, cuando apenas hayan abierto? En vez de desayunar en casa, tomemos un café rápido en un bar, para estar a las 9 ya en el Palatino.
Mi propuesta es pasear, entre el verde de los cipreses y los restos rojizos de los palacios, antes de que lleguen los turistas. Pararnos a visitar la Casa de Augusto, con sus salas recién restauradas y sus magníficos frescos... y, por supuesto, dar una vuelta por el museo, para disfrutar de las joyas que se conservan en el Antiquario Palatino, entre ellas los restos de los primeros asentamientos romanos, que se encontraron en la colina palatina. Son las 11. Antes de irnos, gocemos de las vistas sobre el foro, que ya se va llenando de gente en esta mañana de domingo. Vámonos antes de que lleguen.

lunes, 27 de abril de 2009

Un paseo por el Celio


El monte Celio, una de las famosas siete colinas de Roma, está ahora ocupado un magnífico parque, la Villa Celimontana. Situada detrás del Coliseo, pocos turistas se adentran en esta zona, dejando atrás el bullicio del centro.
Nosotros también tardamos en hacerlo.
Sin embargo, un paseo por el Celio reserva muchas sorpresas a los visitantes: restos romanos de primer orden, como los de la Basílica Hilaria, el Aqua Claudia (el acueducto encargado de conducir el agua hasta la Domus Aurea de Nerón) o el arco de Dolabella. Y junto a ellos, estupendas iglesias, entre las que se cuentan algunos de primeros templos cristianos de Roma, como Santa Maria in Domnica, también más conocida como la iglesia de la Navicella, por la pequeña fuente que tiene ante su atrio, o Santo Stefano Rotondo, la curiosa iglesia de planta circular erigida sobre un mitreo... Incluso uno de los obeliscos egipcios que adornan Roma tiene también su sitio en el Celio.
Pero no todo son restos: en el corazón del parque se alza majestuosa la hermosa Villa Mattei, actualmente sede de la Sociedad Geográfica Italiana. Además, la densa vegetación, la variedad de especies, los cuidados paseos... hacen de la Villa Celimontana uno de los mejores parques de Roma, casi un jardín botánico, que bien merece una visita.
Un paseo por el Celio. Un plan muy apetecible para una de estas tardes de primavera. ¿Te apuntas?

domingo, 25 de enero de 2009

Visita al Ara Pacis


Uno de los objetivos de nuestro último viaje romano era hacer una visita al nuevo Museo del Ara Pacis para conocer el edificio y comprobar por nosotros mismos si el recipiente estaba a la altura de la joya que alberga. No nos decepcionó: el Ara Pacis, limpio y restaurado, luce con todo su esplendor en su nueva sede. Es de justicia reconocer el esfuerzo que il Comune di Roma está haciendo para dotar a la ciudad de la infrestructura museística que merece su patrimonio. Y éste es uno de sus ejemplos. Con mucha luz, pero bien protegido del ruido del tráfico de las calles cercanas, ahora sí es posible disfrutar del monumento que consagra la Pax Romana de Augusto, apreciar la perfección de los relieves de guirnaldas y acantos, y escudriñar los rostros de los participantes en la procesión, tratando de reconocer en ellos a los patricios en cuyas manos estaba el destino de Roma (que entonces era tanto como decir el destino del mundo), hombres y mujeres capaces de las mayorez hazañas... y de las peores vilezas.
La vida misma, hace poco más de dos mil años.
Ara Pacis
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miércoles, 10 de diciembre de 2008

El paseo de los tres teatros



El recorrido de uno de mis paseos favoritos pasa por los restos de los tres teatros del antiguo Campo de Marte.
Para empezar, el Teatro de Pompeyo, al que podemos llegar por alguna de las calles de Campo dei Fiori. Este teatro fue el primero permanente (y también una de las primeras construcciones de mampostería de la Urbs. Se empezó a edificar hacia el 61 a.C, y era de enormes dimensiones, capaz de acoger a 18.000 espectadores. Según la tradición, allí fue asesinado Julio César. Apenas quedan hoy restos visibles del teatro: parte del pórtico anexo, junto a las ruinas del área sacra, vestigios de la curia en la bodega del restaurante Da Pancrazio, en la cercana Piazza Biscione... y la Via di Grotta Pinta, toda ella un resto de gran valor, pues los edificios de la calle siguen fielmente la curva de la cávea.
Muy cerca, al otro lado del Largo Argentina estaba el Teatro de Balbo, dedicado en el año 13 a.C. por el banquero Cornelio Balbo. El complejo del teatro y de la Cripta de los Balbos son ahora una de las sedes del Museo Nazionale Romano. Los restos de los antiguos edificios se pueden entrever desde los ventanales del museo, en la Via delle Botteghe Oscure.
Y desde la plaza, callejeando por el ghetto, llegamos al magnífico Teatro de Marcelo, comenzado por César e inaugurado en el año 13 a.C por Augusto, que dedicó a su sobrino y heredero. Muy bien conservado, es posible apreciar la parte exterior de la cávea y restos de la fachada original. Este edificio se incorporó a una fortaleza medieval y, más tarde, fue parte del Palazzo Savelli. Probablemente ese aprovechamiento a través de los siglos es lo que ha hecho posible que hoy llegue a nosotros, para que podamos hacer de sus piedras y su luz la meta de nuestros paseos romanos.

martes, 18 de noviembre de 2008

Un tesoro detrás del Coliseo


La majestuosidad del anfiteatro flavio deja casi sin respiración. No por conocido es menos impresionante. Pero su gran atractivo puede ser un arma de doble filo: deslumbrados, son pocos los turistas que se aventuran al otro lado del Coliseo y se adentran en la colina del Celio camino del Laterano. Sin embargo, quienes lo hagan tendrán su recompensa, pues tanto el Celio como el Colle Oppio encierran grandes sorpresas.
Y la primera está a pocos metros del Coliseo: la antigua basílica de San Clemente es un regalo para los aficionados a la arqueología, al arte o a las curiosidades, pues la iglesia, como una muñeca rusa esconde en su interior, en distintos estratos, las edificaciones sucesivas sobre el mismo lugar sagrado.
Construida sobre una casa romana con cimientos republicanos que después alojó un Mitreo, la iglesia dedicada a San Clemente (uno de los primeros papas), es una de las más antiguas de Roma. Es posible ver in situ los restos de las primitivas edificaciones romanas, la basílica paleocristiana y la iglesia inferior, que alberga unos curiosos frescos altomedievales sobre la vida del santo. Por último, construida sobre las ruinas del edificio precedente, la iglesia románica del siglo XII, con sus estupendos mosaicos, su suelo de estilo cosmatesco y su bonito atrio. Esta iglesia sigue funcionando como parroquia, al cuidado de los frailes dominicos de la provincia de Irlanda.
San Clemente Romano está al comienzo de la Vía San Giovanni In Laterano, a apenas 10 minutos del Coliseo. Para poder disfrutar de lo que ofrece, hay que estar atentos, pues el horario de visitas a los subterráneos es bastante restringido: cierran a las12. Por la tarde puede visitarse de 15:30 a 18:30. Merece la pena.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Una visita al Palazzo Altemps


Cuando pienso en este museo, me viene a la cabeza una tarde de invierno, en que Graciela y yo deambulábamos por las salas desiertas, descubriendo tesoros que ignorábamos que estaban allí. Y es que tras años de restauración, el Palazzo Altemps se ha convertido en Museo Nacional de Arqueología y depende de la omnipresente Soprintendenza Archeologica de Roma.
Las dependencias de este palacio renacentista, propiedad de la familia del cardenal Altemps, han pasado por muchas vicisitudes hasta albergar hoy la magnífica colección Ludovisi, que comparte el museo con otras estupendas colecciones de arte clásico, egipcio y asirio.
A pesar de su céntrico emplazamiento (está en la Via Sant’Apollinare, a dos pasos de Piazza Navona), el Altemps es uno de los grandes desconocidos de Roma. Sin embargo, la posibilidad de contemplar in situ (y sin agobios), el Trono Ludovisi, el Galo moribundo o el Antinoo Altemps bien merece la visita.
Y si el contenido del museo es estupendo, el continente, con el patio, la loggia dipinta y los frescos y artesonados de las salas, no le anda a la zaga.
Si queréis perder de vista las hordas de turistas y disfrutar tranquilamente de la belleza de la mejor escultura clásica, el Altemps es vuestro destino. El museo abre de martes a domingo, desde las 9 a las 19:45. Un buen refugio vespertino.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Los nuevos museos capitolinos


En el Campidoglio, junto al Ayuntamiento de Roma, están los Museos Capitolinos, que albergan algunas de las joyas arqueológicas y artísticas de la ciudad. Una reciente reestructuración ha devuelto el esplendor a este museo... y amplía las posibilidades para el visitante, que ahora disfruta de nuevas dependencias y galerías en el interior de lo que fue el Tabulario de Sila, además de unas magníficas vistas sobre el Foro. I Musei Capitolini fue uno de los grandes regalos que los papas hicieron a Roma: la reciente reforma, el proyecto Gran Campidoglio, coloca este espacio a la altura de las joyas que hay en su interior. Visitamos las nuevas salas una tarde... y estoy deseando volver.
Esta presentación os dará una idea de lo que encontrareis allí.
Museos Capitolinos
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jueves, 14 de agosto de 2008

Vistas al Panteon


Si sólo pudiera elegir un sitio de Roma, sin duda escogería éste. Cada vez que mis ojos vislumbran la inscripción, en magníficas letras de bronce, M. Agrippa L. F. Cos. Tertium Fecit, me quedo sin respiración. Y quienes han estado conmigo en esos momentos saben que no estoy exagerando: su imponente belleza me deja anonadada. Y a pesar de las hordas de turistas que pululan a diario en la plaza, entre las columnas o dentro del recinto, el lugar sigue teniendo una atmósfera mágica que es fácil captar.
Os recomiendo que os déis un respiro en el paseo y procuréis sentaros en una de las terracitas de la plaza para degustar un capuccino y dejaros invadir por la sensación de que el tiempo no pasa.
Mi memoria está llena de buenos ratos pasados frente a nuestro amigo Agripa, pero nunca podré borrar de mi cabeza uno especialmente mágico, una noche poco antes de la Pascua, cuando en la plaza fría, ya despoblada al filo de las 12, mientras los camareros recogían sillas y manteles, se alzaban las voces de un pequeño coro que ensayaba al abrigo del pórtico del Panteon, aprovechando la privilegiada resonancia que las viejas piedras les ofrecían. Me acompañará siempre.