martes, 29 de julio de 2008

¿Te apetece un helado?


Es media tarde de un día de verano, afortunadamente no muy caluroso. Es un placer deambular sin rumbo por las calles del centro, pararse en los escaparates, entrar en alguna iglesia que esté abierta para refrescarnos y descubrir asombrados que en su interior, como si nada, duerme un cuadro de Filipo Lippi o de Pietro da Cortona... Y a la salida, ¿a que apetece un helado? Pues bien, hay que decidirse entre acercarse a San Crispino, a los pies del Quirinal, a dos pasos de la Fontana de Trevi, o bien ir a Giolitti, y sorprenderse al ver en una de las pequeñas callecitas del Campo Marzio un local suntuoso y vetusto... lleno de jóvenes. Cualquiera de ellas ofrece helados de los sabores más originales... y también de los más sencillos. Un simple gelatto a la panna es un auténtico regalo. ¿Ves como sí te apetecía?

lunes, 28 de julio de 2008

Mi banda sonora

Incluso aunque no seamos unos grandes melómanos, casi todos los momentos de nuestra vida tienen una banda sonora. La música que acompaña mi vida romana es la de Antonello Venditti. Él es compositor e intérprete de alguna de las canciones más hermosas que conozco, y además es un enamorado de su ciudad, que sus notas y sus letras subliman aún más: Villa Borghese despertando, las calles aún desiertas por la mañana, los majestuosos monumentos al anochecer, la universidad Giulio Cesare, los jóvenes, los partidos de la Roma, quel bar in Via Frattina...
Venditti es el autor de varios "himnos" oficiosos a la ciudad. Uno de mis favoritos es Roma Capoccia. Espero que os guste.

jueves, 24 de julio de 2008

Mañana de mercado


Los jueves es el día de mercado en la ciudad donde estoy pasando mis vacaciones. Recorriendo los puestos de fruta y los tenderetes donde se venden ajos, cebolletas o caracoles, no puedo menos que pensar en otro lugar similar: el mercado de flores y frutas de Campo de' Fiori.
Cada mañana, en la plaza presidida por la estatua de Giordano Bruno, se instala el mercado: fruta y verdura, especias, quesos y embutidos y, sobre todo, flores, silvestres o sofisticadas, arregladas como en la más exquisita floristería, ramos que hacen que el visitante ocasional lamente una vez más no disponer de una casa propia donde colocar uno de ellos. Además, las terrazas que circundan la placita la convierten en un lugar ideal para tomar un aperitivo, viendo pasar la gente y disfrutando del ambiente. El mercado de Campo de' Fiori es una auténtica explosión de color en el corazón de la ciudad. Una visita está más que justificada.

martes, 22 de julio de 2008

Una birra bien fresquita

Cuando hace calor, a la hora del aperitivo nada apetece tanto como una cerveza fresquita, una buena birra. Birra es una de las palabras italianas que casi todos los españoles concen. Pues bien, en Roma, cuando hablamos de birra, nos referimos sobre todo a la Peroni.
Uno de mis locales favoritos en Roma es la Antica Birreria Peroni . Se trata de una cervecería a la antigua usanza, donde los romanos acuden al mediodía, a la hora di pranzo, o por la tarde, no sólo para beber esta rica cerveza italiana, sino también para degustar una estupenda comida: salchichas y platos alemanes convicen con especialidades romanas (hacen muy buen el supplì,una especie de croquetas de arroz y mozzarella) y buenas carnes a la plancha. A los niños les gusta mucho, y es una buena manera de salirse del binomio pasta/pizza.
Otras ventajas de este sitio son su precio, muy ajustado, y la situación: la Antica Birrería Peroni está en pleno centro de Roma, junto a Piazza Venezia y el Corso, en la Vía San Marcello. Merece la pena.

domingo, 20 de julio de 2008

Visita al Foro Romano


El Foro Romano, el Foro por antonomasia, era el centro comercial, judicial, religioso y político de Roma (primero de la ciudad y, después, de todo el imperio). Es una visita obligada, y uno de mis lugares favoritos de la ciudad. Hasta hace pocos meses se podía entrar completamente gratis a cualquier hora, con lo que nosotros aprovechábamos cualquier ocasión para pasar por allí, sobre todo a la caída de la tarde, en ese momento en que la cálida luz del tramonto romano perfila aún más los pinos oscuros y proporciona un encanto especial a las piedras ocres y rosadas de templos y basílicas. Sólo entonces se puede disfrutar de verdad del Foro, tras las hordas de visitantes que recibe a las horas centrales del día.
Ahora se paga la entrada, pero a cambio se pueden visitar nuevos espacios, tanto en el Foro como en el vecino Palatino.
Mi consejo es, antes de recorrer el foro, obtener una vista general desde el Tabulario o desde la calle que baja desde el Capitolio. Esta pequeña presentación puede serviros de guía.

sábado, 19 de julio de 2008

Roma con niños

A menudo, las personas que tienen niños pequeños a su cargo se sienten limitadas a la hora de viajar al extranjero: los horarios diferentes, el problema de las comidas, las colas, el cansancio de los pequeños si tienen que pasar muchas horas por la calle... Esto no sucede en Roma, que en mi opinión es un destino estupendo para viajar con niños: las fuentes en las plazas y calles, con sus figuras de animales salvajes o mitológicos, los restos arqueológicos asomando en cualquier esquina, la posibilidad de pisar las mismas piedras que hollaron los pies de Julio César, los Gracos o tantos gladiadores, los parques, el agua siempre a su alcance, pizza y pasta para comer, helados de mil sabores... Yo he viajado a Italia con mis hijos desde que eran apenas unos bebés, y nunca he tenido problemas: en concreto, Roma les encanta. Han crecido aprendiendo a disfrutar de lo que la ciudad les ofrece y jugando entre las ruinas: a luchas en el Coliseo, a las casitas en el Palatino, a las tiendas en los Mercados de Trajano. Aquí tenéis un buen ejemplo:

viernes, 18 de julio de 2008

Un paseo por las termas

En pleno centro de Roma se encuentra uno de los restos arqueológicos más impresionantes, tanto por su tamaño, como por lo que significaron para la ciudad.
Las Termas de Caracalla o Termas Antonianas fueron un amplio complejo de baños, construido en la ciudad imperial durante el reino de Caracalla, nombre por el que se conoce a Marco Aurelio Antonino Casiano.
Se levantaron entre los años 212 y 216, y en su momento fueron un complejo fascinante, que combinaba las termas propiamente dichas con salas para otros usos, bibliotecas, etc. Todo ello, con una gran riqueza ornamental, con mosaicos, pavimentos, fuentes, esculturas... de las que hoy apenas quedan vestigios.
En la actualidad, el recinto de las termas se ha convertido en un hermoso parque y un escenario privilegiado para eventos y espectáculos. Deambulando por las distintas estancias, es difícil no sentirse transportado a otras épocas, no sentirse abrumado por su majestuosidad y subyugado por la sensación de eternidad que emana de sus piedras. Os recomiendo una visita.